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¿RELIGIOSOS O ESPIRITUALES?
¿Somos religiosos o somos espirituales?
Religiosidad:
- Cuidado y rigurosidad en el cumplimiento de las obligaciones religiosas.
- Práctica y cumplimiento esmerado de las obligaciones que marca una religión.
La religiosidad se preocupa de lo externo, la espiritualidad se preocupa de lo interno. La religiosidad enfatiza la letra de la Ley, la espiritualidad enfatiza el espíritu de la Ley. La religiosidad muestra orgullo, la espiritualidad muestra humildad.
Religiosidad = Llevar a cabo algo externo para poder estar bien con Dios. Este algo puede ser “venir a las rees”, “dar el diezmo”, “dar una ofrenda”, “ayunar”, “estudiar teología”. En el Antiguo Testamento era ofrecer sacrificios, holocaustos, ir al templo, guardar las fiestas . . .
“Oíd la palabra del SEÑOR, gobernantes de Sodoma; escuchad la instrucción de nuestro Dios, pueblo de Gomorra: ¿Qué es para mí la abundancia de vuestros sacrificios? --dice el SEÑOR. Harto estoy de holocaustos de carneros, y de sebo de ganado cebado; y la sangre de novillos, corderos y machos cabríos no me complace. Cuando venís a presentaros delante de mí, ¿quién demanda esto de vosotros, de que pisoteéis mis atrios? No traigáis más vuestras vanas ofrendas, el incienso me es abominación. Luna nueva y día de reposo, el convocar asambleas: ¡no tolero iniquidad y asamblea solemne! Vuestras lunas nuevas y vuestras fiestas señaladas las aborrece mi alma; se han vuelto una carga para mí, estoy cansado de soportarlas . Y cuando extendáis vuestras manos, esconderé mis ojos de vosotros; sí, aunque multipliquéis las oraciones, no escucharé. Vuestras manos están llenas de sangre. Lavaos, limpiaos, quitad la maldad de vuestras obras de delante de mis ojos; cesad de hacer el mal, aprended a hacer el bien, buscad la justicia, reprended al opresor, defended al huérfano, abogad por la viuda. Venid ahora, y razonemos --dice el SEÑOR-- aunque vuestros pecados sean como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; aunque sean rojos como el carmesí, como blanca lana quedarán.”
Isaías 1:10-18
Es muy interesante que el profeta Isaías llama al Reino de Judá con los nombres de “Sodoma y Gomorra”, el profeta quiere mostrar con estas palabras que su corazón era malo y pecador como el corazón de Sodoma y Gomorra.
“Y los hombres de Sodoma eran malos y pecadores contra el SEÑOR en gran manera.”
Génesis 13:13
Dios no acepta nuestras buenas obras cuando tenemos las manos manchadas de sangre, Dios no acepta nuestras buenas obras cuando no vivimos en justicia ni buscamos la santidad.
“Vuestras manos están llenas de sangre. Lavaos, limpiaos, quitad la maldad de vuestras obras de delante de mis ojos; cesad de hacer el mal, aprended a hacer el bien, buscad la justicia, reprended al opresor, defended al huérfano, abogad por la viuda”
Isaías 1:15-17
El religioso hace algo bien un día de la semana y después pide que Dios cumpla su parte. El religioso se vuelve cínico. Esto lo podemos ver en el siguiente pasaje:
“Clama a voz en cuello, no te detengas; alza tu voz como trompeta, declara a mi pueblo su trasgresión y a la casa de Jacob sus pecados. Con todo me buscan día tras día y se deleitan en conocer mis caminos, como nación que hubiera hecho justicia, y no hubiera abandonado la ley de su Dios. Me piden juicios justos, se deleitan en la cercanía de Dios. Dicen: "¿Por qué hemos ayunado, y tú no lo ves? ¿Por qué nos hemos humillado, y tú no haces caso?" He aquí, en el día de vuestro ayuno buscáis vuestra conveniencia y oprimís a todos vuestros trabajadores. He aquí, ayunáis para contiendas y riñas, y para herir con un puño malvado. No ayunéis como hoy, para que se oiga en lo alto vuestra voz. ¿Es ése el ayuno que yo escogí para que un día se humille el hombre? ¿Es acaso para que incline su cabeza como un junco, y para que se acueste en cilicio y ceniza? ¿Llamaréis a esto ayuno y día acepto al SEÑOR?”
Isaías 58:1-5
Dios demandaba de Su Pueblo una verdadera espiritualidad. La verdadera espiritualidad implica integridad, justicia, rectitud, transparencia . . .
“Lavaos, limpiaos, quitad la maldad de vuestras obras de delante de mis ojos; cesad de hacer el mal, aprended a hacer el bien, buscad la justicia, reprended al opresor, defended al huérfano, abogad por la viuda.”
Isaías 1:16 y 17
“¿No es éste el ayuno que yo escogí: desatar las ligaduras de impiedad, soltar las coyundas del yugo, dejar ir libres a los oprimidos, y romper todo yugo? ¿No es para que partas tu pan con el hambriento, y recibas en casa a los pobres sin hogar; para que cuando veas al desnudo lo cubras, y no te escondas de tu semejante? Entonces tu luz despuntará como la aurora, y tu recuperación brotará con rapidez; delante de ti irá tu justicia; y la gloria del SEÑOR será tu retaguardia. Entonces invocarás, y el SEÑOR responderá; clamarás, y El dirá: "Heme aquí." Si quitas de en medio de ti el yugo, el amenazar con el dedo y el hablar iniquidad, y si te ofreces al hambriento, y sacias el deseo del afligido, entonces surgirá tu luz en las tinieblas, y tu oscuridad será como el mediodía. Y el SEÑOR te guiará continuamente, saciará tu deseo en los lugares áridos y dará vigor a tus huesos; serás como huerto regado y como manantial cuyas aguas nunca faltan. Y los tuyos reedificarán las ruinas antiguas; levantarás los cimientos de generaciones pasadas, y te llamarán reparador de brechas, restaurador de calles donde habitar.”
Isaías 58:6-12
“SEÑOR, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién morará en tu santo monte? El que anda en integridad y obra justicia, que habla verdad en su corazón. El que no calumnia con su lengua, no hace mal a su prójimo, ni toma reproche contra su amigo; en cuyos ojos el perverso es menospreciado, pero honra a los que temen al SEÑOR; el que aun jurando en perjuicio propio, no cambia; el que su dinero no da a interés, ni acepta soborno contra el inocente. El que hace estas cosas permanecerá firme.”
Salmo 15
“¿Quién subirá al monte del SEÑOR? ¿Y quién podrá estar en su lugar santo? El de manos limpias y corazón puro; el que no ha alzado su alma a la falsedad, ni jurado con engaño. Ese recibirá bendición del SEÑOR, y justicia del Dios de su salvación.”
Salmo 24:3 y 5
“El de manos limpias”. Las manos limpias implican manos inocentes, manos que no han cometido ningún crimen. Recordemos lo que le dice el Señor a su Pueblo:
“Vuestras manos están llenas de sangre. Lavaos, limpiaos . . .”
Isaías 1:15
“Y corazón puro”. El corazón puro nos habla de una pureza interna, una pureza en lo que pensamos y sentimos en nuestro corazón.
“El que no ha alzado su alma a la falsedad”. La palabra hebrea para falsedad (shav) también se puede traducir por “vanidad”, “hipocresía”, “mentira”. La persona espiritual, la persona que quiere subir al monte del Señor, debe evitar la vanidad, la hipocresía y la mentira.
En otro pasaje de Isaías podemos ver lo que se demanda de los que queremos ser espirituales:
“¿Quién de nosotros habitará con el fuego consumidor? ¿Quién de nosotros habitará con las llamas eternas? El que anda en justicia y habla con sinceridad, el que rehúsa la ganancia injusta, y se sacude las manos para que no retengan soborno; el que se tapa los oídos para no oír de derramamiento de sangre, y cierra los ojos para no ver el mal; ése morará en las alturas, en la peña inexpugnable estará su refugio; se le dará su pan, y tendrá segura su agua.”
Isaías 33:14-16
En todos estos pasajes podemos ver que la verdadera espiritualidad implica dos cosas: tener una buena relación con Dios y tener una buena relación con los que nos rodean.
Todo lo que podemos hacer para Dios NO tendrá ningún valor delante de EL si nuestras manos NO están limpias y nuestro corazón NO es puro.
Debemos tener la determinación en nuestro corazón de apartarnos del pecado, de la iniquidad, de la maldad, si no tomamos esta determinación lo que hagamos para Dios será una expresión de nuestro propia religiosidad, algo que NO agrada a Dios.
“Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento de la ley? Y El le dijo: AMARAS AL SEÑOR TU DIOS CON TODO TU CORAZON, Y CON TODA TU ALMA, Y CON TODA TU MENTE. Este es el grande y el primer mandamiento.”
Mateo 22:36-38
El primer mandamiento NO tiene que ver con algo externo, tiene que ver con el corazón, de donde surge la verdadera espiritualidad, la espiritualidad que Dios está buscando de nosotros.
Comentarios
jorge lopez
Posted at 2012-03-21 14:08:16
me encanta este estudio, pero me encantaria si lo pudieran ampliar un poco mas....


jorge lopez
Posted at 2012-03-21 14:08:17
me encanta este estudio, pero me encantaria si lo pudieran ampliar un poco mas....
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