Un esclavo libre

Hace mucho tiempo, en un mercado estaban vendiendo a un hombre, este hombre era un esclavo, los compradores estaban preparados para pujar por su vida, uno daba tanto y el otro lo superaba, hasta que un hombre que estaba presente ofreció una cantidad que NADIE podía superar, el vendedor de esclavos recibió su dinero y le entregó al esclavo, pero el hombre le dijo al esclavo:

Te he comprado para seas libre, no quiero que seas mi esclavo, quiero que disfrutes de tu libertad.

Pero, Señor”, replicó el que había sido esclavo, “nunca nadie había hecho tanto por mí, déjame que te sirva, dime dónde vives.

El hombre le dijo: “Si te digo dónde vivo y quieres venirte conmigo, tendrás que venirte como hijo, no como un esclavo porque ya eres libre.

El esclavo le dijo: “Señor, ¿cómo no voy a irme con un hombre que ha hecho tanto por mí? A ese hombre quiero conocerle para poder amarle y para poder servirle de una forma voluntaria.

El hombre le dijo: “En ese caso, vente conmigo a mi Casa.

¡SELAH!