Tengo zapatos . . . ¡Soy libre!

A mí me encanta escuchar los “Espirituales Negros” y aunque estos cánticos espirituales nacen de la esclavitud, del dolor y del sufrimiento, para todos esos esclavos africanos, estos cánticos era lo que les mantenía con fe y con esperanza, lo que hacía que levantarán sus ojos y corazones y contemplarán un horizonte esperanzador y glorioso mientras se dejaban sus vidas trabajando en las plantaciones.

Uno de estos cánticos se llama: “TENGO ZAPATOS”, los esclavos NO solían llevar ningún tipo de calzado, por tanto, cuando estos esclavos cantaban “Tengo zapatos” se referían al hecho de que eran libres porque habían puesto su fe en Jesús y algún día disfrutarían de la libertad con su Dios y todos podrían ver esos zapatos.

Es muy interesante que cuando el hijo pródigo vuelve a la Casa del Padre después de haber malgastado la herencia, su Padre les dice a sus siervos:

“Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies”
Lucas 15:22

El Padre ha dado a todos sus hijos zapatos, símbolo de nuestra libertad, y aunque en esta tierra nadie vea nuestros zapatos, en el Cielo todos los verán . . . TENEMOS ZAPATOS ¡SOMOS LIBRES!