Salvos por el Poder de una Vida indestructible

“la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.”
Romanos 6:23

La vida eterna es un regalo (dádiva) que Dios ha dado a todos los hombres, tristemente NO todos los hombres reciben dicho regalo, el regalo de la vida eterna, el regalo de la salvación se recibe poniendo nuestra confianza y nuestra fe en Jesucristo.

La salvación es un don / regalo que Él nos da por gracia (sin merecerlo) y que nosotros recibimos al poner nuestra confianza y nuestra fe en él.

“Porque por gracia habéis sido salvados por medio de la fe, y esto no de vosotros, sino que es DON DE DIOS”
Efesios 2:8

La salvación es un don, es una dádiva, es un regalo y para recibir dicho regalo necesitamos FE. Gracias a Dios que sabemos que la FE viene cuando oímos el mensaje del Evangelio, el mensaje del Nuevo Pacto.

“Así que la fe viene del oír, y el oír, por la palabra de Cristo.”
Romanos 10:17

La Palabra de Cristo es el Evangelio de Cristo (Ro. 15:19), cuando el Evangelio de Cristo es proclamado viene la fe, el Espíritu Santo obra en el corazón de los hombres y los que reciben a Jesús en sus vidas, los que creen en lo que Jesús hizo por nosotros, entonces son hechos hijos de Dios, reciben vida espiritual y eterna, reciben el Espíritu Santo en sus vidas.

“Pero a todos los que le recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios, es decir, a los que creen en su nombre”
Juan 1:12

“todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús”
Gálatas 3:26

Debemos recordar que es muy importante que los hombres escuchen el Evangelio como nuestro hermano Pablo nos dice:

“¿Cómo, pues, invocarán a aquel en quien no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído?”
Romanos 10:14

Cuando las personas no-creyentes comienzan a escuchar del amor de Dios, de lo que Jesús hizo por nosotros, viviendo, sufriendo, muriendo y resucitando, es decir, cuando los no-creyentes escuchan las BUENAS NOTICIAS DEL EVANGELIO, el Espíritu Santo produce arrepentimiento en la vida de dichas personas, ¿cómo? Cambiando los pensamientos que la gente tenía de Dios y de Jesús, las personas, al oír el verdadero mensaje del Evangelio, comienzan a ver a Dios de otra forma y esto es el arrepentimiento (arrepentimiento = cambio de pensamiento), una vez que la gente ve a Dios como Dios realmente es, una vez que la gente comienza a entender la importancia de la vida, la muerte y la resurrección de Jesús, la gente es libre para recibirle en sus vidas o para rechazarle. Si las personas que han escuchado el Evangelio, al final, deciden poner su fe y confianza en Jesucristo, entonces nacen de nuevo recibiendo la vida de Dios, la presencia del Espíritu Santo que vivificará (dará vida) sus espíritus.

“Esto es lo único que quiero averiguar de vosotros: ¿recibisteis el Espíritu por las obras de la ley o por el oír con fe?”
Gálatas 3:2

¿Cómo recibimos el Espíritu Santo? Cuando escuchamos el Evangelio y ponemos nuestra fe en Jesucristo, Pablo nos vuelve a decir que:

“agradó a Dios, mediante la necedad de la predicación, salvar a los que creen.”
I Corintios 2:21

Para muchos, la predicación es una necedad, pero Pablo conocía la importancia de la predicación, mediante la predicación los hombres escuchan las Buenas Noticias y todo aquel que cree, es salvo.

“Porque no me avergüenzo del evangelio, pues es el poder de Dios para la salvación de todo el que cree”
Romanos 1:16

Pablo nos dice varias veces que la salvación es para todo aquel que cree en Jesús y en lo que Él hizo por todos nosotros, en una ocasión, le preguntaron a Silas y a Pablo:

“Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo? Ellos respondieron: Cree en el Señor Jesús, y serás salvo, tú y tu casa.”
Hechos 16:30 y 31

Pablo es muy claro: “CREE EN EL SEÑOR JESÚS Y SERÁS SALVO”. Cree que Jesús llevó tu pecado, cree que Jesús te amó y que murió por ti, cree que Dios te perdonó, cree y serás salvo, cree y recibirás Su vida, tu espíritu será vivificado, tendrás un nuevo corazón.

En Romanos, Pablo nos dice:

“Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo.”
Romanos 10:8 y 9

Una vez más, Pablo dice que creyendo en Jesucristo seremos salvos, creyendo en Él recibiremos la vida porque en Cristo está la vida, la vida espiritual, la vida en abundancia, la vida eterna . . . ¡CRISTO ES LA VIDA!

El mismo Jesús nos dice que:

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.”
Juan 3:16

Cuando una persona CREE en lo que Jesús ha hecho por nosotros, cuando una persona confía en el amor de Dios, confía que sus pecados fueron perdonados, confía que ya no tiene que hacer nada para ganarse el favor, la gracia o el amor de Dios, cuando una persona deja de intentar ganarse el cielo con sus obras, sus oraciones, sus ayunos y sus sacrificios, entonces, dicha persona recibe la vida de Dios, la presencia del Espíritu porque su fe y su reposo no está en las cosas buenas que hace, ahora su fe y su reposo está en lo que Dios hizo por medio de Su amado Hijo Jesucristo.

El Evangelio de Juan fue escrito para que creamos en Jesucristo, para que conozcamos lo que él hizo por nosotros, para que la fe brote en nuestros corazones al oír las Buenas Noticias confirmadas por el Espíritu Santo obrando en nuestros corazones:

“Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.”
Juan 20:31

Por su muerte TODOS fuimos perdonados porque el murió para quitar el pecado del mundo, pero la salvación es por la vida que hemos recibido cuando ponemos nuestra fe y confianza en Él, cuando creemos, él viene a morar y a vivir en nuestras vidas.

“Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados”
II Corintios 5:19

“Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida.”
Romanos 5:10

Somos salvos por su vida, su vida vivificando nuestros espíritus, su vida transformando la nuestra, su vida fluyendo en nuestros corazones. Cuando éramos enemigos, fuimos reconciliados; cuando éramos pecadores, él nos perdonó, pero cuando creemos en Él y recibimos su vida, entonces somos salvos, tenemos la vida eterna, una vida indestructible.

“Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis VIDA en su nombre.”
Juan 20:31

Termino con algo MUY importante que NO debemos olvidar:

  • Cuando hablo de la FE, hablo de la verdadera FE, la FE del corazón, una fe que produce confianza, certeza, seguridad y descanso.
  • Cuando hablo de Jesucristo, hablo del verdadero Jesucristo, Dios hecho hombre.
  • Cuando hablo del Evangelio hablo del verdadero Evangelio, de las Buenas Noticias de la Gracia de Dios.